El Tribunal Supremo de Estados Unidos ha anulado este viernes la protección del derecho al aborto vigente en este país desde 1973, en una decisión histórica que permitirá a cada estado decidir si mantiene o prohíbe este derecho reproductivo. El fallo señala que la Constitución “no otorga” este derecho y devuelve la autoridad para poder legislar sobre el aborto al “pueblo” y sus “representantes electos”.
Los obispos USA, ante la sentencia del Supremo: “Es un día histórico en la vida de nuestro país”

El Vaticano cree que el fallo del Supremo de EEUU “interpela al mundo entero” y pide abrir un debate global sobre el aborto

  • Argüello: Es “un paso en la buena dirección” y un “aliento para seguir luchando”
  • “El dictamen del Tribunal muestra cómo la cuestión del aborto sigue suscitando un acalorado debate. El hecho de que un gran país con una larga tradición democrática haya cambiado su posición sobre esta cuestión también interpela al mundo entero”
  • Paglia: “Frente a una sociedad occidental que está perdiendo la pasión por la vida, este acto es una poderosa invitación a reflexionar juntos sobre la grave y urgente cuestión de la generatividad humana y las condiciones que la hacen posible; al elegir la vida, está en juego nuestra responsabilidad por el futuro de la humanidad”
  • Joe Biden: “La salud y la vida de las mujeres de nuestra nación ahora están en riesgo… La Corte ha hecho lo que nunca antes: quitar expresamente un derecho constitucional”

24.06.2022 | RD/Efe
http://www.religiongidital.org

La Pontificia Academia para la Vida afirmó hoy que la decisión del Tribunal Supremo de Estados Unidos que elimina la protección al derecho al aborto es una cuestión que “interpela al mundo entero” y que es necesario reabrir un debate sobre la protección de la vida en una sociedad.

“El dictamen del Tribunal muestra cómo la cuestión del aborto sigue suscitando un acalorado debate. El hecho de que un gran país con una larga tradición democrática haya cambiado su posición sobre esta cuestión también interpela al mundo entero”, afirmó la Pontificia Academia en una nota.

“La protección y defensa de la vida humana no es una cuestión que pueda quedar confinada al ejercicio de los derechos individuales, sino que es un asunto de amplio calado social”, añadió.

Tras esta sentencia, el mundo debe “reabrir un debate no ideológico sobre el lugar que ocupa la protección de la vida en una sociedad civil” para preguntarse “qué tipo de convivencia y sociedad” se quiere construir.

“Esto significa también asegurar una educación sexual adecuada, garantizar una asistencia sanitaria accesible a todos y preparar medidas legislativas para proteger la familia y la maternidad, superando las desigualdades existentes”, indicó.

El presidente de la Pontificia Academia para la Vida, Vincenzo Paglia, explicó que “frente a una sociedad occidental que está perdiendo la pasión por la vida, este acto es una poderosa invitación a reflexionar juntos sobre la grave y urgente cuestión de la generatividad humana y las condiciones que la hacen posible; al elegir la vida, está en juego nuestra responsabilidad por el futuro de la humanidad”.

“Es un momento para sanar las heridas y reparar las divisiones sociales; es un momento para la reflexión razonada y el diálogo civil, y para unirnos para construir una sociedad y una economía que apoye a los matrimonios y a las familias”, apunta el comunicado.

Por su parte, el portavoz y secretario general de la Conferencia Episcopal, Luis Argüello, ha celebrado este viernes la sentencia del Tribunal Supremo de Estados Unidos, ya que esta “niega el derecho constitucional al aborto”, lo que significa “un paso en la buena dirección” y un “aliento para seguir luchando”.

A través de un mensaje en sus redes sociales, el arzobispo ha celebrado este fallo y ha añadido que “la cultura dominante hace del derecho a decidir la clave de la felicidad y de la muerte la solución a los problemas que nos la dificultan”.